Mundo1Hay alrededor de 2,8 millones de niños sirios que no van a la escuela a causa de la guerra. 550.000 de ellos están refugiados en el Líbano. El centro del Jesuit Refugee Service, que trabaja en Jbeil ofrece asistencia escolar y educativa a 500 niños sirios, atendiendo también a las sociales y psicológicas de quienes se han visto afectados por las consecuencias traumáticas de la guerra.

Del informe de las actividades del centro Jbeil, lanzado por el JRS, se conoce que todos los niños asistidos se han visto afectados de forma más o menos traumática por las consecuencias de la guerra. Algunos de ellos han sido víctimas de violencia doméstica, y la mayoría de ellos, actualmente viven en casas que no son adecuadas o con condiciones de hacinamiento.

En la mayoría de los niños, la experiencia traumática tiene consecuencias negativas en términos de comportamiento, empezando por la incapacidad de estar en clase. Una condición que debe ser abordado con paciencia, teniendo en cuenta, subraya Majed Mardini, profesor en el centro escolar de Jbeil, que los niños sirios “necesitan mucho más que una educación tradicional”. (Fuente: Noticias infocatólica)