El P. Francisco Rodríguez Contreras falleció el 4 de abril de 1993, Domingo de Ramos, en la Enfermería de Fátima, a los 63 años de edad, 45 de Compañía y 32 de su Ordenación Sacerdotal. Lo acompañaban en ese momento sus hermanos Julio y María Robledo y el P. Alfredo del Risco. La Misa de exequias se celebró en la Parroquia de Fátima, fue presidida por Mons. Ricardo Durand; y concelebrada por Mons. Antonio Hornedo y Mons. Miguel Irízar (entonces Secretario de la Conferencia Episcopal), el P. Provincial y muchos otros jesuitas de las distintas comunidades de Lima. La homilía estuvo a cargo del P. Justo González-Tarrío. Sus restos descansan en nuestro cementerio de Villa Kostka.

Después de haber trabajado en la Universidad del Pacífico, y ser Asesor de ACUP (Agrupación Católica Universitaria Peruana – Congregación Mariana Universitaria) y del grupo llamado Voluntarios del Papa, pasó muchos años trabajando con el entusiasmo y abnegación en la zona de selva del Vicariato, donde se le recuerda con veneración y cariño.

El P. Pablo Urrunaga Pezet falleció en Lima el 5 de abril de 1991, en la enfermería de la Provincia, a los 63 años de edad, 47 años de Compañía y 33 años de su Ordenación Sacerdotal. Trabajó en los primeros años del Colegio San Ignacio de Piura, pero desde 1967 prestó un invalorable servicio en la Parroquia Santo Toribio (La Inmaculada). La Eucaristía de exequias fue presidida por el P. Provincial y concelebrada por numerosos jesuitas, entre ellos el P. Joâo Mc Dowell, entonces Asistente Regional. Tuvo la homilía el P. Miguel Girón, Superior de la Residencia de la Parroquia. Estuvieron presentes familiares, y numerosos amigos de la Parroquia de Santo Toribio. Sus restos descansan en el cementerio de Villa Kostka.

El Hno. Pedro López Vera, uno de los hermanos más representativos y admirados de la Compañía en el Perú, falleció en Lima el 5 de abril del 2000, a los 89 años de edad y 73 años de Compañía. Dejó un ejemplo de jesuita ejemplar, servicial y cariñoso, y muchas obras construidas en el Vicariato. Sus últimos años trabajó en la Casa de Formación de Huachipa y en San Pedro.

El P. Juan Luis Moyano falleció en Argentina el 5 de abril del 2006. Había trabajado muchos años en nuestra Provincia, sobre todo en Ilo y El Agustino, dejando acá muchos amigos, a quienes vino expresamente a visitar al saber que le quedaba poco tiempo de vida por el cáncer que le atacó.